(Ese fue el problema principal. Que ocuparan "un cuarto" de la casa).
Aunque me vuelvan loca con sus gritos, rompiendo todo lo que encuentran, comiendo todo el día, ensuciando cada trapito que les pongo...
Son mi alegría, mi compañía, mi diversión, mi preocupación a diario, y los quiero con el corazón.
Son y serán mis cobis por siempre.
Que nadie nos separe, eso espero...